marketing social media

Servicios

Estrategias de gestión modelo 2.0

¿De qué nos ocupamos?

Ayudamos a las personas y a las organizaciones a dar sus primeros pasos en internet e involucrarse con las nuevas prácticas que demanda el cambio cultural disparado por las tecnologías 2.0.

Esto se parece bastante a la tarea de un práctico fluvial, que sube al buque de ultramar antes que ingrese al río y ayuda a llevarlo hasta el puerto.

No hace demasiado tiempo, la información era un bien escaso. Particularmente a partir de la explosión conceptual conocida como 2.0, la cantidad de información disponible ha venido creciendo de manera incontrolable e incalculable. Nada hace pensar que este proceso vaya a desacelerarse, por el contrario, seguirá creciendo exponencialmente. Lo cierto es que -desde finales del siglo XX- la cantidad de información disponible, ya no tiene escala humana.

Como todo acontecimiento cultural, éste tampoco se despliega en una sóla dirección. La cantidad de información crece, una parte de ella se articula en conocimiento y ese conocimiento -a su vez- ayuda a producir más conocimiento y más información, en un ciclo que se regenera dibujando una espiral ascendente. De este proceso se desprenden nuevas prácticas y de ellas nuevas habilidades y competencias.

Las personas del mundo crean herramientas y luego las herramientas crean el mundo de las personas. Así ha sido siempre. Lo particular es que Internet promovió este cambio siguiendo el ritmo de lo que hacían los usuarios: Donde aparecía una limitación, dejaban de ir. Donde aparecía algo útil y novedoso, confluían todos allí.  Ese es el presupuesto básico de las herramientas 2.0:  son beta perpetua. Sobreviven sólo si están en cambio permanente.

Paradoja

Para un trabajador de hoy, cuya vida productiva comenzó a finales del siglo XX, posicionado en esta nueva realidad, la paradoja del conocimiento que se plantea puede presentarse de este modo: El hombre (o la mujer) sabe cómo llenar rápido un cubo de agua: Tiene que abrir el grifo al máximo y asegurarse que todo el contenido que sale, caiga dentro del recipiente. Transcurrido un tiempo (que también conoce y puede anticipar), lo habrá conseguido.

Ese saber es su paradigma de verdad. Lo hace así, porque así funciona: Efectivamente, este trabajador sigue hoy llenando el cubo de agua en el mismo tiempo en que lo hizo siempre.

La nueva situación es que en el siglo XXI hay muchísimos grifos (posibilidades) al lado del que este hombre usa. Pero como no los ve, no sabe que existen. Todos sirven para hacer lo mismo que él ha hecho siempre, pero de manera más eficiente o haciendo simultáneamente un montón de otras cosas. ¿Para qué querría hacer otras cosas? No tiene respuestas aquí, porque no se ha formulado preguntas. Lo cierto es que aquella referencia de verdad casi absoluta con la que ha venido trabajando ya no explica lo que explicaba, porque ahora sólo es una parte muy pequeña del conocimiento disponible.

La próxima víctima es la eficiencia, ya que la productividad no tiene que ver con estar ocupado, sino con encontrar una articulación integradora y sinérgica. Y detrás de la eficiencia, caerá la competitividad.

El punto de partida

Demasiadas demandas simultáneas producen desconfianza y parálisis. El miedo es una emoción atávica que hace que uno se aleje de aquello que no conoce. Adicionalmente, esto sucede en un contexto de sobreabundancia de información que, como sabemos, desestabiliza el sentido, lo desordena. ¿Por qué cambiar? Siempre se hizo así y así está bien.

Sin embargo, la presión que ejerce la oferta de consumo, impone el uso de herramientas tecnológicas:  Hay que seguir llenando el cubo con agua y lo que se ve con esa pespectiva es que el grifo -efectivamente- ha cambiado: ahora es digital. Pero sigue sin poder verse el resto de la escena. Y las oportunidades.

Desde aquí partimos. Cada organización y cada persona tienen una singularidad en su manera de aprender. Nuestro trabajo es pensar con ellos las estrategias de inclusión, diseñar programas a medida, capacitarlos y ayudarlos luego a estabilizar los cambios para que sean efectivamente incorporados como nuevas prácticas.

 

 

 

 

A %d blogueros les gusta esto: